Hace unos dias estuve en Francia de vacaciones (entre estudio y trabajo) y disfruté un montón entre una sociedad que me sorporendió por lo poco que conocia.

Una de las cuestiones que más me gustó fué la del laicismo que se respiraba y el sentimiento republicano. Además Francia a avanzado mucho en las libertades o respeto a las culturas; aparte de una exposición en Tolouse que remarcaba Francia como "la mas multicultural de Europa con lenguas como el Occitano, el catalán, el vasco...", las calles de Occitania (y algunos carteles) estaban en dos idiomas y se veian avances en la recuperación de su cultura (que en el fondo es francesa también).

Que estén recuperando las culturas francesas diferentes del frances oficial es un buén síntoma de una sociedad que efectivamente es muy multicultural y diversa. Además que mantenga ese laicismo oficial es algo que me gustó y que me hizo reflexionar sobre la separación entre el estado y las religiones. Esta separación no significa una exclusión sino que cada uno tiene su ámbito de presencia e influencia, ademas de incidir en la libertad de los ciudadanos en creer en lo que desee y sentirse respetado por ello.

El estado tiene que respetar las creencias de sus ciudadanos (mientras estos respeten la libertad de los demás, como no pasa, por ejemplo, con la ablación) y las religiones deben ser refugio espiritual pero no creerse con derechos de influencia política entre sus seguidores.

Aquí entrariamos en discusiones morales y filosóficas sobre espiritualidad, moralidad y libertad. Pro ejemplo, una filosofia religiosa puede influir moralmente en sus seguidores para que no realicen ciertos actos contrarios a su pensamiento, pero esto no deberia regularse según un concepto moral, sino desde conceptos éticos y liberales de respeto a la libertad y a la persona.

Y aún siendo una lucha difícil, porque dejar de tener influéncia politica desde un colectivo religioso (o cualquier otro colectivo) no es fácil. El poder aunque no sea "tu misión" es difil dejarlo y ser responsable y justo con ello, pero la sociedad y el estado debe poder separar sus cuestiones espirituales con sus cuestiones políticas debidamente.

Esto en Francia parece que se va consiguiendo, aunque fué después de unos años intensos y violentos, pero parece que no solo lo han mantenido pacificamente durante muchos años, sino que se sienten contestos y orgullosos de esa separación. Nosotros deberiamos poder hacer ese paso de separación entre estado y religión de manera pacífica pero efectiva (estamos en ello, pero no debemos pararnos).

Por que, aunque tenemos que saber de donde venimos, que nos influye y ha influido, que cultura y filosofia ha sido mas importante en nuestra sociedad actual, y debemos respetarlo, no quita que sigamos avancando en la laicidad positiva tipo Francia o tipo Japón.

Porque Japón también es un ejemplo sobre la laicidad positiva ya que el respeto a las creencias propias es muy importante, pero la influencia de esas creencias en la política es mas personal que de la asociación religiosa a la que pertenece.

Hay que seguir la senda del laicismo positivo que respete la espiritualidad del ciudadano (respetando la libertad de todos) igual que las asociaciones espirituales respeten las opciones políticas de sus seguidores (pero esto es suproblema porque si uno es seguidor de un grupo que no le respeta sus opciones políticas, ¿porque les sigue?).